Resumen

Magdalena Oryaëlle Chevrel es la primera mujer vulcanóloga del IRD en el Laboratorio Magmas y volcanes de Clermont-Ferrand. Recientemente contratada (octubre 2019), estuvo en misión en las Islas Galápagos en marzo pasado, aprovechamos entonces la ocasión para entrevistarla… 

Portrait Oryaëlle Chevrel

© Oryaëlle Chevrel

Oryaëlle Chevrel es vulcanóloga. Es investigadora en el IRD desde hace poco ya que fue contratada en octubre 2019. Sus investigaciones tratan principalmente sobre los magmas, lavas y volcanes. Uno de los objetivos de su trabajo es estudiar los mecanismos físico-químicos que ocurren durante el asentamiento de los ríos de lava, para entender las erupciones actuales y pasadas (en la Tierra o en otros planetas). Durante su tesis, Oryaëlle se especializó en las experiencias en laboratorio a alta temperatura, lo que permite medir la viscosidad de la lava. Más recientemente, tomó medidas de viscosidad in situ en ríos de lava activos, usando un viscosímetro único en el mundo (Chevrel et al. 2018, 2019 – ver en el cuadro final). Actualmente, ella está enfocada en la modelización de la propagación de los ríos de lava, durante crisis volcánicas con el objetivo de participar en la evaluación de riesgos. 

Oryaëlle, primero, nos puedes decir unas palabras sobre tu carrera… ¿Siempre deseaste hacer esta profesión? ¿Cuáles caminos tomaste para llegar aquí?  

Vue d’un petit chenal partiellement vidangé avec débordement de pāhoehoe

© Oryaëlle Chevrel

Al principio quería construir un cohete para ir a la Luna ¡ni más ni menos! Entonces hice un bachillerato científico, luego un primer año de química, informática, matemática y física en la universidad. Tenía como idea ser astrofísica. Pero, me di cuenta rápidamente que la astrofísica era demasiada abstracta para mí. Quería estudiar los planetas y las otras galaxias, pero ni siquiera conocía a mi propia Tierra.  En segundo año entonces cambié por “ciencias de la Tierra” ¡Y en ese momento fue una verdadera revelación! Me encantaron todas las clases, siempre quería saber más… En tercer año, elegí la opción “planetología” y durante una clase con el Profesor David Baratoux (que trabaja ahora para el IRD), él nos habló de su trabajo: estudiar los volcanes islandeses en analogía con los volcanes marcianos. ¡Fue precisamente en ese instante que supe que, yo también, quería orientarme en esa dirección!

Me fui a Canadá para mi primer año de maestría, a aprender inglés y abrirme al mundo, después hice una pasantía en un instituto en Japón y realicé una maestría de “ciencias de la Tierra y de los planetas sólidos”. Después obtuve una beca para una tesis de doctorado en la Universidad de Múnich para investigar en vulcanología experimental y planetaria. Acabé mi tesis en 2013, y recibí una beca para un post-doctorado en la Universidad Nacional Autónoma de México. Finalmente, en 2015, obtuve una beca post doctoral en el Laboratorio Magmas y Volcanes de la Universidad Clermont-Auvergne. Allí empecé a investigar sobre volcanes activos. Durante mi tercer año trabajando en Clermont Ferrand, apliqué al IRD y logré ser contratada como investigadora. 

¿Qué idea tenías de la profesión de investigadora y qué te gusta (o te sorprende) hoy en la realidad que conoces? 

2h de marche jusqu’au lieu de campement. 4 chevaux nous accompagnent pour porter l’eau et le matériel

© Oryaëlle Chevrel

Cuando empecé, no conocía bien los diferentes estatus de los investigadores: pensaba que todos eran docentes-investigadores, y la idea de dar clases me gustaba bastante. Pero a la final, he dado muy pocas clases y ahora que soy investigadora – y no docente – ¡me doy cuenta de la cantidad de trabajo que representa enseñar!

Otro aspecto de la realidad de la profesión que no conocía es que realmente, hay muy pocos empleos permanentes. No es nada fácil conseguir un puesto. Hay muchos estudiantes que hacen una tesis, pero muchos abandonan después porque la tesis sólo es el primer paso del partido: vincularse a los post-doctorados y aplicar a concursos viene enseguida y, ésta me parece, es la parte más complicada. Sin embargo, lo que me encanta en mi profesión es la libertad de poder organizar mis días y semanas como yo quiera; aun cuando la realidad de la profesión impone pasar mucho tiempo en la parte administrativa (solicitudes de subvenciones, reportes para los organismos que nos financian…) lo cual no es muy visible. Lo que se valoriza, en cambio, es el número de artículos que publicas. La producción de artículos científicos es fundamental para visibilizar tu trabajo y es importante saberlo. Hablando de publicaciones científicas, aprovecho para mencionar que formo parte del comité editorial de VOLCANICA, el primer periódico internacional 100% gratuito y en open Access en vulcanología. 

 

¿En cuanto al terreno, conocías el Ecuador? ¿Cuáles son tus vínculos con el país? 

No, no conocía Ecuador. Pero, de América Latina si conocía ya un poco, porque he vivido dos años en México y he viajado a América central y a Colombia. Lo que sabía del país, era principalmente su actividad volcánica (la del Tungurahua más que todo). Hace unos años, cuando empecé a investigar sobre Ecuador, me vinculé con los investigadores del IG-EPN y en especial con Silvia Vallejo a quien acompañé durante su tesis en Clermont-Ferrant.

Panoramique d’un spatter cone au milieu du cratère central d’un des cônes de scories de la fissure 4

© Oryaëlle Chevrel

¿Puedes describirnos brevemente tu programa de investigación, así como el objetivo y el desarrollo de la misión que acabas de realizar en Galápagos? 

Fue invitada a este proyecto por Benjamin Bernard (jefe del proyecto) para aportar mi pericia en el muestreo de los ríos basálticos y la modelización de los ríos de lava de los volcanes activos. El objetivo del proyecto es estudiar las erupciones recientes en el archipiélago de Galápagos para tener un mejor conocimiento de la dinámica eruptiva de los volcanes, lo que permite - entre otras cosas - ayudar a una mejor evaluación del peligro volcánico y contribuir a una disminución de los riesgos. 

  • Pueden encontrar la presentación PDF de Oryaëlle sobre la misión en el cuadro final. 

 

Finalmente, es un poco la tradición en nuestros retratos ¿tendrías una anécdota vinculada con la profesión de investigadora que contarnos? 

Pues, una anécdota tal cual, no creo, pero aquí les cuento lo que realicé durante esta misión: Cuando estoy sobre un volcán, en medio de un paisaje increíble, en tierras desconocidas, me digo que soy muy afortunada y que realmente me gusta mi trabajo. Y al revés, cuando se tiene que caminar durante horas en rocas inestables, cortantes que se derrumban, lejos de todas comodidades, bajo un sol tan fuerte, con una enorme mochila llena de rocas, ¡me digo que realmente amo mucho mi trabajo como para someterme a eso! 

¡Gracias Oryaëlle por estas repuestas!